Agilidad en los Negocios – Estableciendo La Cultura Ágil

El establecer la Cultura Ágil en la empresa repercute en mejores ideas y decisiones al haber mayor participación de las personas la información es más fiel y exacta. Esto produce resultados de calidad ya que el apoderamiento generado en la cultura desarrolla el compromiso de las personas para con la empresa.

Al estar todos involucrados en los procesos, la implantación de las ideas ocurre de manera más fácil porque se desarrolla con la cultura la comunicación y aumenta el entendimiento de las fortalezas y debilidades de los demás. Con esto se provee un sentido de seguridad en los grupos porque se les toma en consideración y se les reconoce su aportación.

Las fortalezas de uno son las debilidades del otro. Por consiguiente al existir el compartir de las ideas y la información. Se aumenta el aprendizaje de todos en el grupo.  Las empresas que establecen la Cultura Ágil se convierten en ágiles, flexibles, transparentes y responden a los cambios de los mercados de manera rápida.

La Agilidad en los Negocios empieza reconociendo que el activo más importante y de más valor en una empresa es el recurso humano.

La Cultura Ágil depende de 3 grupos importantes, relacionados y con conocimiento de sus funciones. Estos son:

  • El Equipo con el conocimiento de los procesos existentes y dispuestos a mejorar los mismos.
  • Los Gerentes Intermedios que en lugar de dirigir con actitud férrea utilizan herramientas de ayuda o coaching para dirigir al equipo.
  • Los presidentes, CEO’s o ejecutivos (comúnmente conocido como C-Level) que endosan los principios de la Agilidad en los Negocios dentro de la empresa.

Las características que presentan estas personas y que aporta al establecimiento de la Cultura Ágil son;

  1. Pensadores analíticos – Estas son los profesionales de la tecnología. Ayudaran al grupo a desarrollar ideas a compartirlas y buscar soluciones efectivas a los retos que se encuentren.
  2. Diplomáticos – Estos son los más experimentados en la empresa. Se aseguran que la comunicación sea con tacto sin ofender ni herir sensibilidades.
  3. Buenos conversadores – Estos son los vendedores o las personas de mercadeo. La comunicación efectiva asegura y sincronizan la información entre todo el grupo.
  4. Buenos oyentes – Los empleados de piso y supervisores de línea. Talento que no solamente asegura la comprensión sino que a su vez establece buenas relaciones en el grupo.

Estos grupos fundan los procesos y las estructuras que facilitan la solidez y rapidez para entregar resultados coordinados que son capaces de mejorar la competitividad en el mundo de los negocios.

 

About Esteban Rivera

Integration Architect